Historia de “el barco”

Cantabria es una región que participa de dos mundos, el rural y de montaña, y el marinero. Si importantes son para nuestra historia los valles y las montañas del interior, igual de importante es nuestra costa y la mar que fue muchas veces la vía de comunicación con el mundo más allá de estas tierras.

El "Cantabria" fotografiado desde el "Nadir" (2-XI-1938). Fotografía de DagosNavy (WikimediaCommons)

Y ligados a nuestra historia a través del Cantábrico y de nuestros puertos, hay varios barcos de nombre imborrable, para bien y para mal. La nao Santa María que estuvo en el primer viaje de Colón en 1492, el Rodamundo que trajo la peste desde Flandes en 1597, el San Juan Nepomuceno que estuvo en Trafalgar en 1805, el Cabo Machichaco de triste recuerdo en 1893 y 1894, el acorazado España hundido en 1937 frente a Galizano, y tantos otros.

El barco del que voy a hablar en esta entrada tuvo varios nombres, aunque en Santander se le ha acabado llamando simplemente “el barco”. Se trata del Alfonso Pérez, al que la historia le reservó un papel trágico.

Este vapor fue construido en los astilleros J. Coughland & Sons de Vancouver, Canadá, en 1919. Bautizado como War Chief, formaba parte de una serie de nueve barcos denominada Dollar. El barco, encargado por la Imperial Munitions Board, fue comprado en su viaje inaugural por la compañía de Ángel Pérez, cambiando su nombre a Alfonso Pérez. Sin embargo el mercante tenía un problema, su alto consumo; si bien en la época de la Primera Guerra Mundial y la inmediata posguerra eso no suponía un problema, a los pocos años hizo que el barco resultase caro como mercante, con lo que cada vez pasó temporadas más largas atracado en el puerto de Santander.

Y es en este puerto donde el barco va a pasar a la historia. Llega el año 1934, llega Octubre, y estalla la Revolución de Asturias y la huelga general revolucionaria en otras partes de la península. Y con la represión subsiguiente las cárceles se quedan sin sitio disponible para la gran cantidad de presos nuevos. Así que en Santander se toma la decisión de habilitar al Alfonso Pérez como prisión flotante, amarrado a los muelles. Aquí pasarán una larga temporada multitud de militantes izquierdistas.

Con el estallido de la Guerra Civil en 1936, el barco es usado de nuevo como prisión, en esta ocasión ocupado por los militantes derechistas encarcelados por mandato del Frente Popular de la capital. Con más o menos penurias, los presos pasan los meses encerrados en el barco; sin embargo un hecho va a desencadenar la tragedia que haría famoso al barco. El 27 de Diciembre de 1936 la aviación franquista bombardea la ciudad de Santander de manera indiscriminada, sin buscar objetivos militares y causando unos 70 muertos y 50 heridos. En cuanto se van los aviones se desata la venganza, perpetrada en los presos “del barco”, que padecen en las bodegas una lluvia de bombas de mano y balas. Después de la primera oleada, se crean listas de presos para ejecutar, a los que se saca de las bodegas para matar en la cubierta. La orgía de sangre deja 156 muertos derechistas. El escándalo que provoca esta matanza hace que lleguen quejas del Reino Unido, y el 27 de Febrero de 1937 deja de ser utilizado como prisión.

Sin embargo, no acaba aquí la historia del barco. Ese mismo año el barco es requisado por el Departamento de Navegación del Consejo de Santander, Palencia y Burgos (el gobierno que regía Cantabria durante la guerra), volviendo a cambiar de nombre: después de ser el War Chief y el Alfonso Pérez, ahora es el Cantabria. Y como tal realiza servicios para el gobierno de la República.

El día 2 de Noviembre de 1938 el Cantabria navega por el mar del Norte, cerca de Norfolk (Reino Unido), con destino Leningrado, en la Unión Soviética. A bordo van 45 personas, 33 miembros de la tripulación y 12 pasajeros, incluida la familia del capitán, Manuel Argüelles. Cerca del mediodía, el capitán se da cuenta de que un barco parece seguirlos, y tras comprobar que efectivamente es así después de cambiar de rumbo varias veces, comprueba que el barco perseguidor ha izado la bandera franquista iniciando la caza del Cantabria. Se trata del Nadir. Pasado el mediodía el Nadir ordena detenerse al Cantabria bajo la amenaza de fuego, y cuando el Cantabria continua su marcha, comienza a disparar.

Toda la acción es vista desde la costa, aunque se desarrolla fuera de las aguas territoriales británicas. En ayuda del Cantabria acuden varios pesqueros que faenan en la zona, lo que hace que el Nadir detenga su ataque. Una vez los pesqueros se alejan y el Cantabria vuelve a estar a tiro, el Nadir reanuda las hostilidades, destruyendo el puente del Cantabria a cañonazos. Rodeando al barco republicano, el Nadir sigue disparando sus cañones y ametralladoras, inutilizando el motor de su presa. El Cantabria, que ya había denunciado el ataque por radio, lanza ahora la señal de SOS.

A las cinco de la tarde sale en su ayuda el bote salvavidas H. F. Bailey. Del Cantabria, en llamas, embarca parte de la tripulación y de los pasajeros en sendos botes; no lo hacen el capitán Argüelles, su familia y el tripulante Joaquín Vallego, que permanecen en el barco al temer ser capturados por los franquistas. El Nadir ha dejado de disparar, pero continúa en las inmediaciones y un mercante británico y otro noruego no se atreven a intervenir. Algunas unidades de la marina británica son enviadas para evitar que se realicen ataques dentro de sus aguas territoriales. Otro mercante británico, el Pattersonian, que llega en respuesta al SOS del Cantabria, se interpone entre un bote salvavidas y el Nadir, que se estaba acercando, rescatando a once miembros de la tripulación. Los ocupantes del segundo bote son capturados por el el barco franquista.

Ya es de noche cuando llega el H. F. Bailey y rescata al capitán Argüelles, su familia y a Joaquín Vallego. Justo después se hunde el Cantabria, que se convierte en la tumba de Juan Gil, única víctima mortal del ataque.

Nota: la mayoría de datos de esta historia provienen del artículo SS Cantabria (1919) de la wikipedia inglesa así como de la página web http://www.buques.org.

¡Hasta la regolvía!

About these ads

Acerca de El Pasiego

Sólo un cántabro preocupado por su tierra...
Esta entrada fue publicada en Historia. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Historia de “el barco”

  1. Pingback: Octubre | El Cuévano del Pasiego

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s