El Pacto de Sotres

Hoy vamos con una efemérides. Este mes se cumplen 65 años de un episodio poco conocido de nuestra historia más o menos reciente, que a veces puede ser la más desconocida. El origen de la historia se puede buscar en el verano y otoño de 1937, cuando las tropas republicanas son derrotadas en Cantabria y en Asturias durante la Guerra Civil (Tresviso, el último municipio cántabro en manos republicanas cae el 17 de Septiembre, mientras que Avilés y Gijón lo hacen el 21 de Octubre). A partir de ese momento desaparece el denominado frente Norte de la guerra. Sin embargo, en las montañas de Asturias quedan muchas tropas republicanas atrapadas que no han podido escapar a tiempo, soldados asturianos, cántabros, leoneses y palentinos que en buena parte tratan de volver a sus lugares de origen.

Panorámica de Sotres (Cabrales, Asturias), en el corazón de los Picos de Europa. Foto de Mick Stephenson (Wikimedia Commons)

Otros de estos combatientes, quizá por miedo a represalias, deciden ocultarse en los montes, dando origen a las diferentes partidas guerrilleras, que más adelante se irán nutriendo con gente que después de ser represaliada en sus lugares de origen en diferentes grados (cárcel, palizas, etc.) deciden huir al monte y unirse a los que ya están allí. Se va conformando el “maquis”.

En Cantabria, una de las partidas guerrilleras más activas y la de mayor longevidad que hubo fue la formada por emboscados cántabros y asturianos principalmente (aunque también hubo un andaluz y un toledano en ella) en la zona de los Picos de Europa. Esta partida recibió el nombre de Brigada Guerrillera Ceferino Machado, cuyo nombre era un homenaje a su primer jefe, Ceferino Roiz Sánchez (Machado), de La Hermida. También llegarían a formar parte de esta brigada los dos maquis más conocidos de Cantabria, JuanínBedoya, muertos por la Guardia Civil en 1957.

Los guerrilleros tienen la esperanza de que cuando finalice la guerra en Europa los Aliados decidan dar un paso más y acabar con el régimen de Franco, y en Abril de 1945 la derrota de Alemania e Italia parecía inminente. Por esa razón, los miembros de la Brigada Machado deciden celebrar el final de la Segunda Guerra Mundial.

Escogiendo uno de los lugares más aislados de los Picos de Europa, el 22 de Abril celebraron una fiesta en los invernales de Pandébano, cerca de Sotres, a la que invitaron a vecinos del pueblo. Sin embargo, un guardamontes dio el aviso a la Guardia Civil, que se presentó en el lugar dando comienzo a un tiroteo en el que murió Ceferino Machado, el jefe de la brigada. La situación llegó a un punto muerto, con los maquis encerrados en una cabaña sin poder salir, y los guardias rodeándoles pero sin atreverse a iniciar un asalto. La situación se resolvió con la llegada de otro maqui desde Sotres, Gildo el Tresvisano, quien sorprendió a los guardias disparándo por detrás, matando a dos y poniendo en fuga al resto.

Una vez solventada la situación, los guerrilleros se vuelven al monte, engrosado su número por varios vecinos de Sotres que tienen miedo de volver a sus casas por las previsibles represalias. En total, unos diez hombres y dos mujeres (una de ellas embarazada) acompañan a los maquis. La mujer dará a luz en el monte, entregando el bebé a familiares de Sotres para que cuiden de ella.

Casi pasa un año y varios de los huidos de Sotres deciden volver. Para lograrlo se establecen contactos, al parecer con el alcalde pedáneo de Sotres, y también con un capitán de la Guardia Civil que había estado destinado en Cabrales. Los contactos llevan a las negociaciones, y estas llegan a buen puerto: se respetará la vida de los vecinos de Sotres que decidan bajar del monte. Así, en Marzo y Abril de 1946, hace 65 años, y merced a este Pacto de Sotres, 12 personas dejaron la guerrilla. De estas 12 personas, algunas fueron encarceladas en Oviedo, pero se cumplió lo pactado y ninguna fue ajusticiada.

En el libro de Fernando Obregón Goyarrola, República, guerra Civil y Posguerra en los Valles de Liébana y Peñarrubia (1931-1957), del que está sacada esta historia, se puede ver la foto del capitán Enrique Martín Gil, de la Guardia Civil, los guerrilleros Perfecto López, José Sánchez (El Chino) y Rufino Fernández (los tres con sus armas), y el alcalde pedáneo de Sotres, Nicanor López González.

¡Hasta la regolvía!

Anuncios

Acerca de El Pasiego

Sólo un cántabro preocupado por su tierra...
Esta entrada fue publicada en Historia. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a El Pacto de Sotres

  1. Pingback: Entrevista | El Cuévano del Pasiego

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s