De los aviones

Sociedad Española de Construcciones Aeronáuticas y Similares (SECAS). Con este nombre tan largo y tan típico de la época (1915) se fundó en Madrid la primera empresa dedicada a la construcción de aviones en España. Y aparece en el cuévano porque esta empresa “madrileña” tuvo su primera fábrica… en Santander. Concretamente en La Albericia, donde también se construiría el aeródromo primero, y aeropuerto después. Porque el actual aeropuerto de Parayas no deja de ser el segundo con el que contamos. Y en realidad, los primeros aviones no se fabricaron en La Albericia, sino en la calle Castilla. Un lío, vamos.

Fuselajes de varios aviones en la fábrica de La Albericia (imagen obtenida de un artículo de la revista Cantabria Autónoma nº22)

Fuselajes de varios aviones en la fábrica de La Albericia (imagen obtenida de un artículo de la revista Cantabria Autónoma nº22)

Vayamos por partes.

Lo primero, la aviación. Ya a principios del s.XX dos cántabros decidieron que lo suyo era volar. Así José Calderón en Las Llamas y José García Briz en Peñacastillo se fabricaron sendos planeadores (de esos de madera y tela, sin motor) y los probaron con aparente éxito ante el público local.

Después de estas primeras pruebas, ¿qué se necesitaba? Pues un aeródromo. Así que se acondiciona uno en terrenos de La Albericia en 1910, y ya de paso se celebra el primer festival aéreo de la ciudad, con pilotos franceses. Dos años más tarde, en 1912, se añaden dos hangares para completar dicho aeródromo, y en 1913 se fundó el Aeroclub Santanderino y se celebró la primera Semana Aeronáutica.

Para que nos hagamos una idea de la ubicación del aeródromo, la actual avenida del Deporte era la pista de aterrizaje, mientras que las instalaciones se situaban en lo que hoy es el Complejo Municipal de Deportes. Mejoras posteriores transformaron al aeródromo en aeropuerto, y tras la Guerra Civil (1936-37) fue sede de una base militar y usado también como aeropuerto civil. En 1948 se abrió oficialmente al tráfico civil, y así siguió hasta el 25 de Septiembre de 1953, día en que se inauguró el nuevo aeropuerto de Parayas. Finalmente en 1965 cerró La Albericia.

Pero volvamos a principios de siglo. Para 1910 ya tenemos pioneros de la aviación a vela, un aeródromo y un festival aéreo. ¿Qué es lo siguiente? Pues los aviones a motor. Y concretamente uno artesanal hecho en Cantabria. Estamos en 1912 y Gabriel Dinten se propone presentar a su criatura en La Albericia. Lamentablemente este monoplano no da muy buen resultado, y al poco de despegar falla el motor y se estrella contra una tapia tras el aterrizaje de emergencia, quedando destrozado. El piloto creo que salió con vida, pero supongo que la tapia acabó como el aeroplano, “para el arrastre”.

En 1913 la aviación en Cantabria supera otro hito, al lograr Juan Pombo Ibarra unir por primera vez en avión Santander con Madrid. Además otro piloto cántabro, Salvador Hedilla (nacido en Castillo Siete Villas) da a conocer su nombre con sus vuelos por los cielos de Cantabria, Asturias o el País Vasco; en 1914 gana la primera Copa Montañesa de Aviación con un vuelo entre Santander y las cercanías de Angoulême (Francia). Posteriormente destaca en el festival aéreo de Granada, así como en demostraciones en Cuba.

Así pues ya tenemos pilotos consagrados a nivel nacional e internacional. La aviación regional avanza. Y la aviación en general, también. O no, según se mire. Porque en 1914 estalla la Primera Guerra Mundial y se emplean los aviones para bombardear y ametrallar a los que están abajo. Lo positivo para nuestra historia de hoy es que el Ejército español se decide a incorporar los aviones, y así en 1915 se crea en Madrid la SECAS de la que hablaba al principio, que va a fabricar aviones e hidroaviones para la aviación militar.

Una vez constituida la sociedad queda por determinar donde se instalaría la fábrica, y parece ser que el prestigio de los pilotos Juan Pombo y Salvador Hedilla fue parte importante para que la elección recayese en Santander. Para ello el ayuntamiento cedió el uso de los terrenos de La Albericia a cambio de un cánon. Juan Pombo sería el director técnico.

A continuación se escogió a cuatro obreros para la futura factoría santanderina, a los que se mandó a trabajar dos meses a la fábrica de aviones francesa Morane-Saulnier para aprender el oficio. Una vez pasados los dos meses se presenta a la aviación militar española la posibilidad de fabricar un monoplano de un sólo motor, o un biplano, bien bimotor o monomotor. Los militares escogen el biplano monomotor, que se inspirará en el que fabrica Morane-Saulnier.

Y en 1916 empieza la fabricación. Sin embargo, la fábrica no está terminada. ¿Qué hacer? Pues se alquilan locales en la ciudad. Y así los primeros aparatos se construyen en una nave situada entre la calle Castilla y Calderón de la Barca. Finalmente, para la primavera de ese año ya está en funcionamiento la fábrica de La Albericia. La primera serie se compondría de catorce aviones, y en Septiembre ya se realizó el primer vuelo de prueba por parte de Juan Pombo. Una vez pasada la prueba, cada uno de los biplanos era desmontado y enviado a Madrid, donde era montado y probado de nuevo en Cuatro Vientos. El último de la serie se entregó en Abril de 1917.

El Garage Iberia se abrió en la nave de la calle Castilla en la que se fabricó el primer avión (imagen obtenida de www.todocolección.net)

El Garage Iberia se abrió en la nave de la calle Castilla en la que se fabricó el primer avión (imagen obtenida de http://www.todocolección.net)

Parecía que la fábrica había sido un éxito. Sin embargo, el consejo de administración de la empresa decidió cerrar la fábrica hasta el fin de la guerra europea ante la falta de suministros. Por desgracia, una vez acabada la guerra, la decisión fue trasladar la fabricación a otro lugar, y tras su desmantelamiento en 1919, la mayor parte de los útiles de la factoría santanderina acabaron en Guadalajara.

Así terminó la historia de la primera fábrica de aviones de España, la de La Albericia, cuyo primer avión se construyó en la calle Castilla.

¡Hasta la regolvía!

FUENTES

La mayor parte de la información está sacado de un artículo titulado “SANTANDER TUVO LA PRIMERA FÁBRICA DE AVIONES DE ESPAÑA”, de la publicación Cantabria Autónoma (nº22), de 1986. Su autor es Emilio Herrera Alonso.

Para leer algo más del aeropuerto de La Albericia, aquí. Para el piloto Salvador Hedilla, aquí. Y para conocer sobre el proyecto de otra fábrica en El Astillero en 1928 (fallido), y otra pequeña fábrica que sí funcionó en La Albericia y Parayas entre 1953 y 1974, aquí.

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Acerca de El Pasiego

Sólo un cántabro preocupado por su tierra...
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