De las ejecuciones

A veces uno, buscando información sobre cualquier tema en internet, se encuentra cosas totalmente inesperadas. Como por ejemplo, una web inglesa que lista los datos de las ejecuciones de reos habidas en España desde 1812 hasta 1975, año en el que murieron ejecutados por última vez presos en el estado; la lista no incluye ejecuciones entre 1936 y 1939. (Ésta es la página en cuestión, en inglés).

Entrada a la desaparecida Prisión Provincial de la calle Alta de Santander, en cuyos alrededores se desarrolló un tiroteo que acabó con un policía armado muerto, y un atracador y otros dos policías heridos en 1956 (imagen obtenida de www.europapress.es)

Entrada a la desaparecida Prisión Provincial de la calle Alta de Santander, en cuyos alrededores se desarrolló un tiroteo que acabó con un policía armado muerto, y un atracador y otros dos policías heridos en 1956 (imagen obtenida de http://www.europapress.es)

Ni qué decir tiene que lo primero que hice fue mirar cuántas ejecuciones hubo en ese periodo en Cantabria. Sólo aparecen listadas dos, una en 1890 y otra en 1956.

Los detalles que aparecen en la web inglesa sobre la ejecución de 1890 son los siguientes: Pablo Gil y Gil, de 29 años, ejecutado por garrote vil el 27 de Octubre de 1890 en Reinosa, por homicidio y robo.

Otra búsqueda por internet me lleva a la página de vacarizu que está en la lista de enlaces del blog, bajo el apartado Cultura de Cantabria, con el nombre de Cuadernos de Campoo. Y es que en el número 33 de los Cuadernos de Campoo, de Septiembre de 2003, hay un artículo dedicado a la masonería en Reinosa. En este artículo se menciona una carta de la logia masónica reinosana a la logia principal en Madrid en la que muestran preocupación por la próxima ejecución de Pablo Gil y Gil, de Polientes, condenado a pena de muerte por la Audiencia de Santander, sentencia confirmada por el Tribunal Supremo. La ejecución ha de hacerse en Reinosa (sería la primera vez que esto ocurriese en la villa campurriana). Los masones reinosanos quieren el indulto, como ya lo han pedido el alcalde, el presidente de la Diputación, el diputado provincial y otras personalidades. Lo interesante de esta carta es que está fechada a 24 de Enero de 1891, lo que significa que la fecha que da la web inglesa habría que retrasarla un año.

Para cerrar esta historia, otra búsqueda me lleva a la edición del sábado 28 de Marzo de 1891 del Heraldo de Madrid. En su segunda página, sección “Noticias”, recoge las publicadas por La Gaceta (origen del Boletín Oficial del Estado). Una de ellas reseña un Real Decreto por el que se conmutan las penas de muerte de una serie de presos por la cadena perpetua; entre ellos, Pablo Gil y Gil. Más abajo el Heraldo aclara que los indultos son concedidos por la reina regente con motivo de la fiesta de la Adoración de la Cruz, y de Pablo Gil señala que tiene 25 años (no 29 como dice la web inglesa), soltero, carpintero y condenado por robo y homicidio en Polientes.

En resumen, que en 1891 Pablo Gil y Gil se libró por los pelos de pasar a la historia como el primer reo ejecutado en Reinosa, y quizá en Cantabria, al menos desde 1812.

Vamos al segundo caso, detallado en la web británica de la siguiente manera: José Ramón de las Casas Redondo, fusilado en Santander el 10 de Febrero de 1956 por robo y por el homicidio de un vigilante el 30 de Enero del mismo año en la misma ciudad.

Mi primera búsqueda me lleva al diario La Vanguardia de Barcelona del miércoles 1 de Febrero de 1956. En la cuarta página aparece la noticia “Consejo de guerra sumarísimo contra tres atracadores, en Santander”. Los detalles que da son los siguientes: el día anterior, 31 de Enero, tuvo lugar en el cuartel del Regimiento Valencia el consejo de guerra contra José Ramón de las Casas Redondo, T.D.R. y R.B.D., quienes habían formado una banda y después de varios hurtos y robos intentaron un atraco a un almacén de muebles de la calle Vargas de Santander. Sorprendidos por la policía, huyeron tras un tiroteo, R.B.D. en una dirección y José Ramón y T.D.R. en dirección a la calle Alta. En la calle Alta se encontraron con un sargento y dos guardias de la Policía Armada que vigilaban la entrada a la Prisión Provincial. Al intentar detenerles los policías, se entabla un segundo tiroteo en el que muere uno de los guardias, siendo heridos el sargento y el otro guardia. José Ramón es también herido y detenido poco después. Los dos atracadores restantes son detenidos al día siguiente por la Guardia Civil tras otro tiroteo, en Torrelavega. Para José Ramón se pide la pena de muerte, y penas de cárcel para los otros dos atracadores.

La última búsqueda me lleva al ABC del 7 de Febrero de 1956. En las páginas 37-38 aparece la noticia “Ejecución de una sentencia de muerte”: en ella se reseña la ejecución a las 8 de la mañana del día anterior de la pena de muerte impuesta a José Ramón de las Casas Redondo.

Así pues en este segundo caso sí acierta la web inglesa (salvo en la fecha, ya que la ejecución fue el día 6 y no el 10), pasando José Ramón de las Casas Redondo tristemente a la historia como el único reo ejecutado en Cantabria entre 1812 y 1975, exclusión hecha de los muertos durante y como consecuencia de la Guerra Civil.

¡Hasta la regolvía!

 

Anuncios

Acerca de El Pasiego

Sólo un cántabro preocupado por su tierra...
Esta entrada fue publicada en Historia. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s